Alejandro Sequeira
Estas letras tienen el poder de tres fuerzas simples pero poderosas: explorar, entender y educarnos.
Explorar es volver a mirar el mundo con asombro, descubrir en los hongos un universo oculto que late bajo nuestros pies y que conecta mediante su biología y metáforas una nueva manera de pensarnos en el planeta.
Entender es detenernos a escuchar esas redes invisibles, reconocer que los hongos no solo descomponen la vida, sino que la regeneran, la entrelazan y la sostienen de maneras que recién comenzamos a comprender.
Finalmente, educarnos representa el compromiso de compartir este conocimiento, fomentando una cultura de respeto, curiosidad y conservación, para que la micología no sea solo un campo de estudio, sino también una herramienta de transformación en nuestra forma de habitar el mundo.

